CONFIAR ES BUENO, CONTROLAR AÚN MEJOR

Junto con la buena relación entre precio y servicio, los productos de TEDi se caracterizan por su buena calidad. La empresa dispone en la central de Dortmund un departamento que se encarga exclusivamente del control de la mercancía: el departamento de gestión de calidad. Su jefe es Jörg Schwerdtfeger y habla al respecto en la siguiente entrevista.

¿Señor Schwerdtfeger, cómo se desarrolla el control de calidad en TEDi?

Lo mejor es que le explique el proceso con un pingüino de juguete que ha sido fabricado en Asia. En este caso el proveedor también ha de presentar una certificación de un instituto de control independiente que confirme que el artículo cumple con la directiva europea DIN EN 71 en cuanto a juguetes. A continuación controlamos el estado y el funcionamiento del pingüino. Remitimos nuestro informe al proveedor y también le proporcionamos otras indicaciones sobre la calidad, el embalaje y otras propiedades del producto.

¿Y después se manda el artículo a las filiales de TEDi?

No, todavía queda mucho. Ahora es cuando empieza la segunda fase de control. Aquí es donde se controla si el proveedor ha establecido nuestros requisitos de calidad del primer control. Si se cumplen nuestras indicaciones y las disposiciones oficiales, se envían los pingüinos a la central de TEDi en Dortmund.

¿A continuación se realiza otra fase de control o se envían los pingüinos desde la central a las filiales?

Primero se realiza un control de la entrada de mercancías. Aquí se controlan, entre otras cosas, el funcionamiento y la identificación de los artículos. Sacamos muestras de los materiales y las enviamos a un instituto de control de renombre donde se controla que no haya sustancias nocivas. Una vez finalizados estos pasos y tras habernos asegurado de que el producto es seguro, se envía a las filiales.

¿Podría explicarnos cómo se controla el funcionamiento de un pingüino?

Claro. Aunque para ello voy a utilizar como ejemplo un objeto más extraño: los ositos de peluche. En los muñecos de peluche existe el riesgo de que los niños puedan tragarse botones u ojos de plástico. Para que esto no ocurra, controlamos las propiedades mecánicas y físicas de acuerdo a la norma DIN EN 71-1. En la prueba de tracción una máquina tira del ojo del animal de peluche. Si no cede, el osito ha superado nuestra prueba. Si cede, el proveedor ha de realizar cambios.

Acaba de mencionar las normativas legales. ¿TEDi realiza pruebas en los productos más allá de los requisitos oficiales?

Sí, TEDi también ha desarrollado requisitos de calidad que se controlan en los productos. Por ejemplo realizamos pruebas cotidianas que controlan su idoneidad para el uso habitual.

En muchos de los artículos de TEDi se encuentran indicaciones de uso como "adecuado para el lavavajillas". ¿Cómo pueden controlar este factor?

Hasta que un producto pueda recibir esta distinción ha de pasar varias pruebas. Por ejemplo, para que un envase de conservación de productos frescos pueda llevar la frase "adecuado para el lavavajillas" ha de someterse hasta a una docena de lavados. Lo mismo vale para textiles con la inscripción "adecuado para lavado a máquina".

Eso suena a mucho trabajo. ¿Cuántas personas trabajan en su departamento?

En total contamos con 30 trabajadores cualificados en el departamento de gestión de calidad. Y como ya he dicho, además colaboramos de forma estrecha y a nivel mundial con institutos de control de renombre.

¿Qué aconseja a los clientes que puedan no estar satisfechos con la calidad de los productos?

Lo primero es que todos los productos se pueden cambiar sin problema en nuestras filiales de TEDi. Nuestro sistema de cajas registra el cambio y transmite la reclamación al departamento de gestión de calidad. Buscamos la causa y también el motivo. Como norma general, apreciamos las críticas y las sugerencias puesto que solo así podemos mejorar nuestros productos.